jueves, 1 de octubre de 2026

OLVIDO (APOCALIPSIS I)

 



Vamos sujetando los sentimientos,

cerrando las puertas y las ventanas,

no hay tiempo de echar de menos,

ni hay tiempo de rendirse a la nostalgia.


Vamos escribiendo los últimos versos

con palabras mudas, calladas.


​Vamos a quitarnos la ropa,

dejaremos caer la careta,

no estoy en mi mejor etapa,

ni me apetece aguantar a más hipócritas.


​Que se queden fuera los discursos,

las sonrisas de cartón y los modales;

aquí solo importan los pulsos,

los abrazos firmes y las personas reales.


​Ya no quedan ganas de mentiras,

ni de almas disfrazadas de templanza;

si el mundo se apaga ahí afuera,

que nos quede al menos el respeto y la esperanza.


​Y al final, cuando todo se haya ido,

cuando el tiempo apague la última hoguera,

nos quedaremos desnundos de tiempo:

Recorriendo solos la tierra,

No habrá países eternos,

Caerán para siempre las fronteras,

No habrá raza, ni religiones,

Y se caerán las caretas.


Todo volverá al principio,

A ser lo que era,

Seremos polvo del camino,

Olvido que nadie recuerda.

APOCALIPSIS II

 



Cuando las palabras se marchiten,

Y la luna se cubra de sangre,

No valdrá un centavo la vida,

Y la muerte reinará en las calles;

Las flores se pudrirán en el camposanto,

Y en el mundo mandarán los animales.



​Los días serán más oscuros,

Las noches, interminables;

No habrá un rincón en el mundo,

Donde los gritos se callen,

Mientras millones de buitres hambrientos

Irán desgarrando la carne.



​¿Quién puso más,

Valientes o cobardes?

Las lágrimas no apagarán las llamas,

Mientras el mundo arde.

sábado, 12 de septiembre de 2026

ME FALTAN LAS PALABRAS

 



Hoy me faltan las palabras

para nombrar a tantas serpientes.

Muchos ya gritan:

«Hay que fusilar al diferente».


La humanidad va a la deriva,

está herida de muerte.

La ceguera se propaga,

engañando a la mente.


Llámame loco si quieres

por no seguir al rebaño.

Los que mandan se ríen

mientras nos enfrentan, hermano.


No son mesías ni salvadores,

son delincuentes con poder.

Nos tratan como al ganado

y nos venden su querer.


Abre los ojos,

no dejes que te manejen.

La libertad comienza

cuando piensas libremente.


Rompe las cadenas

que aprisionan tu mente.

Y no escuches el veneno

que escupe el racismo de siempre.

Porque el odio nunca salva,

solo siembra más dolor.

Y una humanidad sin conciencia

termina perdiendo el corazón.

jueves, 10 de septiembre de 2026

EN QUE MOMENTO

 



¿En qué momento nos dimos la espalda?

¿En qué momento se cruzaron tu puñal y el mío?

¿Cuándo tus palabras me hirieron y las mías terminaron por herirte a ti?

¿En qué momento comenzó esta guerra sin cuartel, sin tregua y sin prisioneros?

¿En qué momento el orgullo ocupó el lugar del amor y el corazón dejó de latir por nosotros?


¿En qué momento nos dimos la espalda?

¿En qué momento nació el odio mientras el amor se moría en silencio?

¿En qué momento quedaron huérfanos los besos, las caricias y los abrazos?

¿En qué momento dejamos de mirarnos con los ojos del alma para convertirnos en enemigos?


Y aún me pregunto, una y otra vez,

¿en qué instante perdimos el camino que un día recorrimos de la mano?

Porque nadie empieza amando para terminar haciéndose daño;

simplemente, un día el orgullo habló más alto que el corazón…

y el amor se quedó sin voz.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

MUERTE Y CENIZAS (Dedicado a las Hurdes, Cáceres)








Muerte y ceniza,

negro en lugar de verde,

devorado por las lenguas arpías,

que provoca una mano cobarde y enferma,

que hace arder los pulmones de la tierra,

dejando cada vez más herido al planeta.


Muerte y ceniza,

envenenando a los manantiales,

matando la vida,

ensuciando los cauces,

dejando a personas sin hogar,

arrasando lo que tanto costó construir.


Muerte y ceniza,

negro en lugar de verde,

fuego que no contiene las lágrimas,

mientras el corazón se hace pequeño,

y el alma se llena de tristeza.


Muerte y ceniza,

negro en lugar de verde,

los valles y las montañas vuelven a vestirse de luto,

cubiertos por el silencio, la ceniza y el dolor.